EDUCAR EN IGUALDAD

PREVENCIÓN Y ERRADICACIÓN DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO

Jornadas Nacionales

En el imaginario social la violencia se naturaliza en la desigualdad de género a través de ciertos mandatos que todavía hoy operan en nuestra sociedad. El objetivo de quien ejerce violencia es controlar a la pareja a través del maltrato y suele expresarse como abuso de poder, dominación y control sobre la otra persona y la restricción de sus derechos. La violencia de género funciona como un disciplinamiento para mantener la desigualdad entre varones y mujeres. Comprender y visibilizar estos mecanismos hace posible la denuncia
de la desigualdad entre ambos géneros.

Cabe destacar que aún con lo que se ha avanzado en la superación de obstáculos materiales y simbólicos para la construcción de relaciones más igualitarias entre varones y mujeres, persisten en las instituciones condiciones que refuerzan estereotipos, desigualdades y violencias de género.

La Ley N.º 26.485 entiende por violencia contra las mujeres toda conducta, acción u omisión, que de manera directa o indirecta, tanto en el ámbito público como en el privado, basada en una relación desigual de poder, afecte su vida, libertad, dignidad, integridad física, psicológica, sexual, económica o patrimonial, como así también su seguridad personal. Quedan comprendidas también las perpetradas desde el Estado o por sus agentes. Se considera a su vez, violencia indirecta toda conducta, acción u omisión, disposición, criterio o práctica discriminatoria que ponga a la mujer en desventaja con respecto al varón.